Cables de Acero de Alta Resistencia: Antigiratorios y No Antigiratorios para Todo Tipo de Grúas
En el mundo de la elevación industrial, la confianza no se negocia. Los cables de acero de alta resistencia son el componente crítico que garantiza la operatividad y la seguridad en las maniobras más exigentes. Ya sea en construcción, minería o sector portuario, elegir el cable adecuado es la diferencia entre el éxito de un proyecto y un riesgo innecesario.
Trefil Cable S.L. le ofrece una amplia gama de cables de acero para todas las aplicaciones habituales de las grúas. Entre ellos se incluyen diseños resistentes a la rotación y no resistentes a la rotación. Dependiendo de sus necesidades, ofrecemos cables de acero compactados con distintos métodos y con diferentes grados de compactación.
El relleno de plástico adicional mejora la estabilidad de la forma del cable de acero para grúas y evita que aparezca un desgaste prematuro en su interior.
Cables de acero especiales compactados antigiratorios, y no antigiratorios para aplicaciones en cabrestantes y grúas portuarias, grúas industriales, grúas de construcción y máquinas perforadoras (Liebherr, Soilmec, Grove, Terex, Demag, Tadano, Faun, Link -Belt, Jaso, Luna, Sennebogen, etc ..)
¿Busca el cable ideal? Cubrimos todo tipo de grúas: móviles, de puerto, construcción y minería. Consulte stock y asesoramiento técnico aquí.
CABLES DE ACERO ANTIGIRATORIOS
Gracias a su diseño de (al menos) doble capa y de cordones contrapuestos, los cables anti-rotación ofrecen una rotación mínima, incluso cuando se utilizan como cables de un solo cordón. Según la norma EN 12385-3, se clasifican en dos categorías: "Clase A resistente a la rotación" y "Clase B resistente a la rotación".
CABLES DE ACERO NO-ANTIGIRATORIOS
Los cables no resistentes a la rotación deben utilizarse por parejas para que sus respectivos comportamientos de rotación implementados físicamente se anulen mutuamente. La norma EN 12385-3 define la resistencia a la rotación y describe todos los cables con propiedades de rotación superiores a 4 rotaciones/1.000 d bajo una carga del 20% de la fuerza de rotura mínima. No se deben utilizar con eslabones giratorios.
¿Cuándo hay que sustituir un cable de acero?
Sustituir un cable de acero a tiempo no es solo una cuestión de mantenimiento, es una medida de seguridad crítica. La normativa internacional (como la ISO 4309) establece criterios muy específicos para determinar cuándo un cable ha llegado al final de su vida útil.
Aquí tienes las señales de alerta roja que indican que el cable debe retirarse inmediatamente:
1. Alambres rotos (Tabla RCN ISO 4309:2010 Ver más abajo)
Es el indicador más común. Se debe retirar el cable si:
- Rotura localizada: Hay varios alambres rotos en un solo cordón o en una longitud corta.
- Criterio de recuento: Si en una longitud de 6d (6 veces el diámetro del cable) o 30d, el número de alambres rotos visibles supera el límite permitido por la tabla de descarte del fabricante o la norma aplicable.
- Rotura en los valles: Si los alambres se rompen en el punto de contacto entre dos cordones (esto indica fatiga interna severa).
2. Reducción del diámetro
Un cable "adelgazado" es un cable debilitado. Debe sustituirse si:
- El diámetro real cae por debajo del 90% del diámetro nominal.
- Esto suele deberse a la corrosión interna, el desgaste de los alambres o el colapso del alma (el núcleo central del cable).
3. Corrosión
La corrosión es especialmente peligrosa porque a veces actúa desde adentro hacia afuera.
- Corrosión externa: Oxidación superficial que produce picaduras o escamas en los alambres.
- Corrosión interna: Se detecta por la aparición de un polvo fino de color rojizo que sale de entre los cordones. Si el cable pierde flexibilidad debido a la oxidación, es hora de cambiarlo.
4. Deformaciones mecánicas (Daño estructural)
Cualquier distorsión visual grave es motivo de descarte:
- Coca (Kinking): Un bucle que se ha apretado tanto que ha deformado permanentemente los alambres.
- Jaula de pájaro: Los cordones exteriores se abren y se separan del alma, dejando huecos.
- Alma protruida: El núcleo del cable sale hacia el exterior entre los cordones.
- Aplastamiento: Generalmente ocurre cuando el cable se enrolla mal en el tambor.
5. Daño térmico o eléctrico
- Arco eléctrico: Si el cable ha sido alcanzado por una chispa de soldadura o un rayo, los alambres se vuelven quebradizos instantáneamente.
- Calor excesivo: Se nota por la decoloración del metal (colores azulados o negros) o si la grasa de lubricación se ha evaporado por completo en una zona específica.
Recomendaciones:
- Inspección: Realice inspecciones periódicas por personal cualificado.
- Normas: Siga siempre los criterios de descarte definidos por el fabricante y las normas locales (ISO, EN, ASME ).
- Seguridad: Ante la más mínima duda sobre la integridad de un cable, la regla de oro es: "Si dudas, cámbialo". El coste de un cable nuevo es insignificante comparado con el riesgo de un accidente por rotura.




















